Refrena tu enojo...
"Refrena tu enojo, abandona la ira; no te irrites, pues esto conduce al mal."
Salmos 37:8
Hay muchas situaciones que nos indignan y nos causan enojo, pero la diferencia entre aquel que es Hijo de Dios y aquel que no lo es, es el dominio de ese enojo...
Sé sabia y ejercita el dominio propio que el Espíritu Santo da para ayudarnos a enfrentar situaciones que nos ponen a prueba.
Toma el control de cada situación dominandote a vos misma.
En la fe


Comentarios
Publicar un comentario