Para alcanzar tu meta

"Los filisteos atacaron la ciudad de Queilá y saquearon los graneros. Cuando David se enteró de lo sucedido, consultó al Señor:
—¿Debo ir a luchar contra los filisteos?
—Ve —respondió el Señor—, lucha contra los filisteos y libera a Queilá.
Pero los soldados le dijeron a David:
—Si aun aquí en Judá vivimos con miedo, ¡cuánto más si vamos a Queilá para atacar al ejército filisteo!"
1 Samuel 23:1-3
¿A quién no le pasó contarle algo a alguien, un proyecto o una visión que Dios mostró para que tu hagas, y recibes una respuesta negativa?
Aquí vemos que David recibió una dirección de Dios, y cuando fue a contarle a sus soldados, ellos le respondieron a David con duda, en lugar de usar sus ojos espirituales y obedecer la dirección de Dios, ellos tuvieron miedo y se lo hicieron saber a David.
Él se dejó influenciar por ese comentario negativo que sus soldados le habían pasado, y volvió a consultar a Dios algo que Él ya había ordenado. La respuesta que David recibió de Dios fue la misma, y ahí ellos hicieron lo que Él mandó y terminaron regresando con la victoria.
Hay dos puntos que podemos rescatar de este pasaje y de lo que venimos hablando:
1. Cuando Dios habla con nosotros para la realización de nuestros sueños (si Dios muestra un proyecto o una visión) es mejor no contar para nadie; no todos quieren verte victorioso, por eso es mejor reservar tus proyectos y sueños para ti mismo, las cosas salen bien cuando nadie sabe acerca de ello, ¡simplemente sorprenda a los demás con la victoria!
2. Cuando Dios da una orden a nosotras, debemos obedecer, aunque nuestra carne no quiera, ¡debemos obedecer! Es imposible ser espiritual y vivir en la desobediencia. Dios honrará tu obediencia a Su voz, tenga certeza de eso. Es mejor recoger los frutos de la obediencia que los frutos de la desobediencia.
¡¡Dios les bendiga cada día más!!

Hasta el próximo post

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