¿Por qué Moisés no entro en la Tierra Prometida?

A Moisés no se le permitió entrar en la tierra prometida debido a que golpeó dos veces la peña desobedeciendo la orden de Dios de que solamente le hablara a la misma. En Números 20 encontramos el registro de los israelitas en el desierto de Zin y cómo no tenían agua (v. 2). Moisés y Aarón oraron, y Dios le habló a Moisés diciendo:

Números 20:8-12: "Toma la vara y congrega a la asamblea, tú y tu hermano Aarón, y hablaréis a la peña ante los ojos de ellos. Y ella dará sus aguas, y les sacarás agua de la peña y darás de beber a la asamblea y a sus ganados. 9 Entonces Moisés tomó la vara de delante de YHVH, como le había ordenado. 10 Y Moisés y Aarón hicieron congregar a la asamblea frente a la peña, y él les dijo: Oíd ahora, rebeldes: ¿os sacaremos agua de esta peña? 11 Entonces Moisés alzó su mano y golpeó la peña con su vara dos veces, y salieron muchas aguas, y bebieron, la asamblea y su ganado. 12 Pero YHVH dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí para santificarme a vista de los hijos de Israel, no introduciréis a esta congregación en la tierra que les he dado" (Biblia Textual – 3ª Edición).

A Moisés se le dijo que le hablara a la peña y todo lo contrario, él llamó al pueblo rebelde (v. 10) y preguntó “¿Os hemos?”, dando a entender que por medio de ellos —Moisés y Aarón— le suministraban agua al pueblo; cuando esto, no era así. Más bien, era el Señor quien les proveería el agua de vida.

Hablarle a la peña podría probablemente simbolizar la Palabra de Dios dada a Moisés, mientras que el golpear la peña representaría los esfuerzos personales de Moisés y Aarón. El agua de vida es el resultado de la Palabra de Dios, no del esfuerzo humano.

Fuente: http://www.miapic.com/


Que siempre, todo lo que usted haga, sea para la gloria y honra de Dios y nadie más.

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