Transformando lo insignificante en asombroso

" ―Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?

 ―Hagan que se sienten todos —ordenó Jesús.

En ese lugar había mucha hierba. Así que se sentaron, y los varones adultos eran como cinco mil. Jesús tomó entonces los panes, dio gracias y distribuyó a los que estaban sentados todo lo que quisieron. Lo mismo hizo con los pescados."
Juan 6:9-11


Hace unos días meditaba en este pasaje referido a la multiplicación de los panes y los peces. Fíjese en el texto que de a penas 5 panes y 2 pescados un milagro extraordinario sucedió, a tal punto de ser mencionado en los cuatro evangelios. De tan poco, Jesús multiplicó al punto de sobrar doce canastos...


"Así lo hicieron y, con los pedazos de los cinco panes de cebada que les sobraron a los que habían comido, llenaron doce canastas." Juan 6:13

Y en base a eso Dios habló conmigo lo siguiente, cuando nosotros nos disponemos a seguirle y hacer Su Voluntad, Él nos toma, y aunque no tengamos condiciones, no hablemos bien, no tengamos estudios, etc. Él es capaz de hacer lo extraordinario a través de nuestras vidas. Podemos ser insignificantes ante el mundo, pero cuando Jesús nos toma, nos tornamos útiles en Sus manos, y hace que a través de nuestras vidas Su nombre sea glorificado.
Sólo es cuestión de entregarse en las manos de Dios, que Él realice Su voluntad en nuestras vidas.

Dios les bendiga!
Hasta la próxima

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