El propósito de la mujer de Dios

Después dijo el SEÑOR Dios: «No es bueno que el hombre esté solo: le haré ayuda idónea para él.»
Génesis 2:18

Idóneo:
  • Apropiado, adecuado para algo
  • Que tiene condiciones para asumir responsabilidades
El propósito de Dios en la creación de la mujer fue el de ser una ayuda idónea para el hombre. Muchas  desean casarse con un pastor, o con un hombre de Dios, y oran, hacen propósitos, buscan estar bonitas, trabajar mucho en la Iglesia, etc. Pero no buscan ser mujeres idóneas.
 Para usted ser una bendición para su marido, debe ser una mujer idónea, capaz de asumir responsabilidades, hábil para enseñar, capaz de cuidar un hogar, una casa, en fin, todo el papel que una esposa de Dios debe cumplir.
Para que su bendición llegue, usted debe buscar aprovechar la capacidad que Dios le dio de aprender para poder ser una mujer útil en la vida de su marido, y en la de su ministerio.

Para ser idónea usted debe comenzar a invertir en usted misma, fíjese que la mujer virtuosa descrita en Proverbios 31, era una mujer hábil, su marido podía confiar plenamente en ella porque ella sabía tener todo bajo control. Ella buscaba oportunidades para prosperar sus negocios, ella se esforzaba por hacer que su hogar vaya adelante, ella alimentaba desde temprano sus criadas y a su familia,  ella trabajaba con sus manos la lana y el lino, hacía tapices, sembraba, hacía telas para vender, es decir, ella era habilidosa y trabajadora, y a través de eso ella bendecía su familia.
Tal vez a usted se le haya dado una mínima responsabilidad, y no la ha cumplido, ¿Cómo usted podría cuidar así un hogar? La madurez es medida a través de la responsabilidad de la persona, si usted no es una persona responsable, comience a esforzarse en serlo, tome la actitud para ser responsable desde lo más mínimo, hasta aquellas cosas importantes que usted debe hacer.
Si usted no ha desarrollado talentos, invierta su tiempo en aprender, hoy contamos con muchas herramientas para aprender a cocinar, coser, tejer, hacer manualidades, aprender a manejar nuevos programas informáticos e incluso aprender idiomas. No hay excusas para no tener talentos, pues capacidad tenemos, cerebro también, al igual que medios para aprender.

Entonces, en lugar de quedar soñando por el hombre ideal para usted, tornese esa mujer idónea que Dios quiere que usted sea, pues para eso fuimos creadas, para ser ayuda idónea, y por detrás de todo propósito de Dios hay muchísimas bendiciones para nuestra vida como consecuencia de la obediencia a Su voluntad.

¡Dios las bendiga!

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