David


David, a pesar de las persecuciones que sufrió, guerras a las que se enfrentó y desiertos que cruzó, en fin, en todas sus tribulaciones el respondía adorando a Dios, cantando himnos y alabanzas al SEÑOR. 
"Cuando siento miedo, 
pongo en ti mi confianza.
Confío en Dios y alabo su palabra; 
confío en Dios y no siento miedo. 
¿Qué puede hacerme un simple mortal?"
Salmos 56:3-4
Esa comunión que David tenía con Dios se iba perfeccionando a medida que Dios lo ayudaba a vencer y mostraba Su amor a David. Por su parte, David no dudó en ningún momento hasta que cayó con Betsabe dudando del poder de Dios pidiendo mas soldados.
"El Señor da grandes victorias a su rey; 
a su ungido David y a sus descendientes 
les muestra por siempre su gran amor."
Salmos 18:50
¡David fue el mejor rey de Israel y un hombre conforme al corazón de Dios! Venció todas las batallas, fue un gran pastor, gran guerrero, un gran rey, valiente, sabio y gozaba de una buena comunión con Dios, ¡confiando en su SEÑOR en todo momento! Al final de cada oración y de la mayoría de los salmos David finalizaba diciendo que su confianza estaba puesta en Dios.
"¿Por qué voy a inquietarme? 
¿Por qué me voy a angustiar? 
En Dios pondré mi esperanza 
 y todavía lo alabaré. 
¡Él es mi Salvador y mi Dios!"
Salmos 42:5
Todas las victorias  de David se basaron en su relación con Dios hasta que su mirada se desenfocó de Dios y empezó a mirar vanidades que lo hicieron caer y dudar.

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