El llanto del fracaso

"David y los que estaban con él se pusieron a llorar y a gritar hasta quedarse sin fuerzas. (...)
David se alarmó, pues la tropa hablaba de apedrearlo; y es que todos se sentían amargados por la pérdida de sus hijos e hijas. Pero cobró ánimo y puso su confianza en el Señor su Dios."
1 Samuel 30:4,6
"David pudo recobrar todo lo que los amalecitas se habían robado, y también rescató a sus dos esposas."
1 Samuel 30:18
Cuando los amalecitas saquean las pertenencias y mujeres de David en Siclag, me llamó la atención la reacción de David y sus soldados.
Fíjense que en el versículo de arriba, dice que la primera reacción de ellos fue llorar y gritar hasta quedarse sin fuerzas. Ante situaciones difíciles nuestra naturaleza tiende a desesperarse, angustiarse, preocuparse y debilitarse...
Pero dice la biblia que David cobró animo y puso su confianza en Dios, mientras que la tropa culpó a David y hablaban de apedrearlo.
Hay dos actitudes que podemos tomar ante circunstancias angustiantes, apuntar a alguien por nuestros problemas y culparlo; o levantarse y confiar en Dios.
David buscó en la justicia de Dios la dirección a seguir, él tuvo que obedecer a Dios por más difícil que fuera, por ejemplo; tuvo que enfrentarse a los mismos soldados que quisieron apedrearlo y decirle que irían a luchar contra los amalecitas y recobrar lo que les habían robado.
Finalmente, Dios restituyó todo lo que le habían robado, recuperaron TODO!, pero para que eso sucediera David tuvo que tomar una actitud y seguir la justicia de Dios, obedecer.
Si te quedas angustiada, llorando sin hacer nada, el diablo continuará jugando con tu vida, alcanzando su objetivo de verte sufrir.
¡Levántate y toma una actitud, obedece a Dios y sigue Su justicia!
En la fe.
1 Samuel 30:18
Fíjense que en el versículo de arriba, dice que la primera reacción de ellos fue llorar y gritar hasta quedarse sin fuerzas. Ante situaciones difíciles nuestra naturaleza tiende a desesperarse, angustiarse, preocuparse y debilitarse...
Pero dice la biblia que David cobró animo y puso su confianza en Dios, mientras que la tropa culpó a David y hablaban de apedrearlo.
Hay dos actitudes que podemos tomar ante circunstancias angustiantes, apuntar a alguien por nuestros problemas y culparlo; o levantarse y confiar en Dios.
David buscó en la justicia de Dios la dirección a seguir, él tuvo que obedecer a Dios por más difícil que fuera, por ejemplo; tuvo que enfrentarse a los mismos soldados que quisieron apedrearlo y decirle que irían a luchar contra los amalecitas y recobrar lo que les habían robado.
Finalmente, Dios restituyó todo lo que le habían robado, recuperaron TODO!, pero para que eso sucediera David tuvo que tomar una actitud y seguir la justicia de Dios, obedecer.
Si te quedas angustiada, llorando sin hacer nada, el diablo continuará jugando con tu vida, alcanzando su objetivo de verte sufrir.
¡Levántate y toma una actitud, obedece a Dios y sigue Su justicia!
En la fe.


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