Rutina peligrosa

Sabe cuando pasa aquella semana aburrida, ya nada es organizado sino hecho mecánicamente. Come las mismas comidas, es más tiene un lunes de spaghetti. Cuando llega la noche, el marido llega con la voluntad de cenar, mirar fútbol y dormir. La conversación en la pareja es esta...:

-Cómo fue tu día?
-Fue bueno. (Le paso de todo, pero el desgano no le permite contarlo). A vos como te fue?
-Todo tranquilo. (Está tan cansada que al hablar se quedaría dormida).
-Hasta mañana.
-…
Si la rutina en una relación sentimental es sumamente peligrosa, cuanto más en nuestra comunión con Dios. Si las oraciones son las mismas, el mismo tiempo de ayuno, leer la Biblia sin meditar, ¿Cuál ha sido el sacrificio presentado día a día? Ya no existe, es presentado un hábito diario.

“Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados…” Hebreos 10:11

¿Qué resultado habrá a este tipo de oración? ¿Qué situación cambiará este ayuno? SI NO EXISTE UN SACRIFICIO DIARIO, LA FE QUEDA INACTIVA, Y ESO ES CAER EN UNA RUTINA PELIGROSA.




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