Sanando heridas del pasado...


En estos días hubo un tema que Dios ha estado insistiendome para hablarlo con ustedes.
Aquellas que ya han leído mi testimonio saben que en mi niñez sufrí de abuso de parte de un familiar, Dios curó toda herida, y hoy contar eso de mi pasado no trae dolor ni sufrimiento a mi memoria, sé que Dios me usará para ayudar a muchas que han pasado por lo mismo. Pero no todas las que han sufrido algo semejante, y hasta tuvieron su encuentro con Dios, logran sanar ese tipo de heridas. Conocí mujeres y hasta obreras que cuando recuerdan y cuentan eso no logran evitar y contener sus lágrimas, pues cuando una herida aún está abierta, ella duele. Y mis queridas, una herida sin cerrar se infecta y puede permanecer así, abierta, durante años. 
Puedes haber tenido tu maravilloso encuentro con Jesús, puedes haber perdonado a quien te abusó, hasta haber recibido el Espíritu Santo y aún tener esa herida sin sanar, ¿y por qué sucede eso? La respuesta es simple, ella no permitió tratar esa herida, simplemente la escondió y la dejó allí, por miedo a exponerla o por no querer recordar y volver atrás para sanarla. Yo entiendo eso, pues lo viví, pero llego un momento en mi vida que tuve que enfrentarlo porque sino podría traer consecuencias malas para mi futuro.

Si usted ha pasado por un abuso y hablar del tema le es muy difícil, es inevitable que las lágrimas salgan de sus ojos, es porque aún esa herida duele y no cicatrizó.
Debes tratar esa herida y sanarla, y lo primero a hacer es hablar, quitar todo lo viejo, lo podrido, todo el dolor, de lo más profundo de tu ser. Vaciáte de todo, cuenta a alguien de mucha confianza que sepas que te puede ayudar, sea una obrera o una esposa de pastor, pero cuenta todo todo todo. No quedes con nada guardado, es la única manera de lograr sanar esa herida.
Luego de haber quitado todo de dentro tuyo, busca en la intimidad a Dios y pide a Dios que sane todo dolor, que cure toda herida, sea sincera con Él, es tu Padre y sabe todo de ti, y lo que Dios más quiere es sanarte y hacer todo nuevo en tu vida. Desahógate con Él, derrama todas tus lágrimas de dolor, de ese dolor que has escondido durante años y verás que luego de haber expuesto esa herida para ser tratada, desinfectada y sanada por completo, ¡tu  interior habrá sido renovado por completo!
Dios quiere hacer cosas grandes contigo, pero Él también quiere que todo tu interior este sanado para llenarte de Su Espíritu y bendiciones en tu vida, y en este día Dios te muestra cómo sanar toda herida, y así el día de mañana poder ayudar a otras mujeres a sanar dolores del pasado.

"el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios." (2 corintios 1:4)
"a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío del Señor, para gloria suya."(Isaías 61:3)

Si quiere contactarse conmigo en forma privada, tal vez necesite ser escuchada o una orientación, puede enviarme un mail a tgv.alejandra@gmail.com , estoy para ayudarlas.

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