Doble enseñanza para nosotras!
Juan 7: 1, 10, 14
Después de estas cosas, andaba Jesús en Galilea; pues no quería andar en Judea, porque los judíos procuraban matarle. (...) Pero después que sus hermanos habían subido, entonces él también subió a la fiesta, no abiertamente, sino como en secreto.
(...) Mas a la mitad de la fiesta subió Jesús al templo, y enseñaba.
En este pasaje vemos dos características nítidas en el Señor Jesús:Obediencia: Fíjese que al comienzo del capítulo se expone la voluntad de Jesús ante esa situación tensa que estaba viviendo, Él no había hecho nada malo, pero aún así era perseguido, incluso corriendo riesgo de muerte, y Su querer era el de permanecer en Galilea, y no asistir a la Fiesta de los Tabernáculos que se estaría celebrando en Judea. Pero la voluntad del Padre era otra, y Jesús no dejó de obedecer. Aquella celebración era parte de la ley de Dios, y Jesús fue, obedeció, aun corriendo riesgo de muerte, Él hizo a un lado Su propia voluntad, Sus miedos, Sus sentimientos y allá fue.
Espiritualidad: Jesús no sólo obedeció a Dios, sino que Él también aprovechó la oportunidad para enseñar, para hablar de la Salvación, para cumplir Su propósito principal. Él no se desvió del foco, el negó Su Voluntad y en todo lugar al que iba apartaba siempre un momento para el Padre, para aquello que es eterno.
Jesús es nuestro gran ejemplo, el cual debemos imitar como Sus hijas.
Dios les bendiga


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